Cómo limpiar el gres porcelánico tras una reforma: técnicas y productos para conseguir un resultado perfecto

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¿Por qué es tan importante limpiar el gres porcelánico después de una reforma?

Las obras son el lugar por excelencia donde se produce polvo y suciedad difícil de eliminar. En cuanto se terminan, es necesario limpiar inmediatamente y a fondo todas las superficies de todos los elementos instalados, ya sea haciéndolo uno mismo o encargándole el trabajo a personal especializado.

 

Las placas de gres porcelánico se usan cada vez más para revestir paredes y suelos. Aunque mucha gente las escoge por motivos estéticos y por sus prestaciones tecnológicas, no todos saben que exigen una limpieza minuciosa al final de la obra, imprescindible para garantizar un rendimiento elevado a lo largo del tiempo, así como el mantenimiento de sus características cromáticas y decorativas.

Las manchas, las acumulaciones de estuco y otros residuos de la obra pueden menoscabar las elevadas prestaciones del gres porcelánico e impedir que las superficies ofrezcan el resultado esperado durante las fases de diseño y de colocación.

Por tanto, conocer las técnicas y los productos adecuados para limpiar a fondo el gres porcelánico tras una reforma se convierte en una herramienta fundamental de prevención y ayuda. Veamos juntos cómo comportarse, siguiendo esta sencilla secuencia de actuación:

 

  • barrer el suelo y cepillar las paredes revestidas para eliminar la suciedad no adherida;
  • eliminar los restos más gruesos de pintura o resina con limpiadores de base viscosa;
  • limpiar minuciosamente el gres porcelánico de las paredes y el suelo con productos a base de ácido débil.

 

Cómo limpiar suelos de gres eliminando los restos de pintura o resina
Lo primero que debe hacerse para limpiar el gres porcelánico después de una reforma es eliminar los residuos de obra más gruesos, es decir, los que se aprecian a simple vista o al tacto.

No podremos hacernos una idea del tipo de trabajo necesario si antes no hemos barrido cuidadosamente el suelo y cepillado las paredes revestidas usando un cepillo suave para eliminar los residuos que simplemente se han depositado sobre las superficies sin adherirse a ellas.

Los restos de pintura o resina que sean claramente visibles se pueden eliminar con una rasqueta de goma, perfecta para no rayar las superficies de gres. Si la simple acción mecánica no funciona, se puede recurrir a productos de limpieza profesional formulados específicamente para el gres porcelánico.

Entre ellos, es preferible elegir limpiadores con fórmula viscosa, aplicables con pincel o brocha en superficies pequeñas, incluidas las verticales, para garantizar el tiempo de aplicación correcto y una acción limpiadora eficaz.

Por lo que respecta al modo de uso, es necesario atenerse rigurosamente a las instrucciones que aparecen en la etiqueta del producto, con cuidado de hacer una prueba en una zona pequeña de la superficie para comprobar que no se dañe. 

 

La limpieza de fin de obra: cómo eliminar la pátina de los suelos y paredes de gres porcelánico
Tras limpiar los residuos más gruesos de las superficies de gres, es bastante probable que quede una pátina gris antiestética, de aspecto polvoriento, sobre todo si se han elegido suelos y revestimientos de color medio-oscuro.

Se trata de una pátina difícil de eliminar con los detergentes neutros habituales que se encuentran disponibles en las tiendas. Por eso, es importante limpiarla al terminar la obra efectuando una limpieza profesional para garantizar, desde el primer momento, el disfrute de todas las cualidades estéticas y tecnológicas de las superficies de gres.

Si las placas se han colocado, como es probable, utilizando un estuco cementoso para rellenar y colorear las juntas, la limpieza del gres después de la reforma se puede hacer con un producto a base de ácido débil.

El porcentaje de disolución y la modalidad de aplicación del producto en las paredes y el suelo dependerán del tamaño y la resistencia de la pátina. Cuanto más amplias y resistentes sean las manchas, más trabajo requerirán las operaciones de limpieza profunda.

Sin embargo, el resultado final será una superficie de gres porcelánico que responde perfectamente a las expectativas, de la que disfrutar día tras día, y que compensará ampliamente los esfuerzos hechos para conseguirla, tanto si el trabajo se ha realizado personalmente como si se le ha encargado a la empresa constructora que, por otra parte, es la responsable última del resultado idóneo de lo previsto en la obra.