Azulejos para salón en las diversas tonalidades del color amarillo, símbolo de optimismo y vitalidad, capaz de estimular la creatividad y el dinamismo, y por tanto perfecto en un ámbito destinado al contacto social. Ocre, mostaza, oro y miel: las variantes de amarillo interpretadas por los efectos matéricos de la cerámica son numerosas, como también los formatos y las texturas.