Con el gres porcelánico en tonos rojos, Ragno reviste las paredes y el suelo del salón. El rojo reside en la calidez de la imitación madera, en la franqueza de la imitación ladrillo, en el cuerpo de la imitación resina/cemento —en forma de azulejos de color liso, bicolores y en mosaico—, en la gama de texturas pulidas o rugosas.