Consejos sencillos y útiles para la limpieza al final de la obra
La primera limpieza del gres porcelánico tras la colocación es un momento fundamental para asegurar a la superficie belleza y durabilidad.
La limpieza al final de la obra debe llevarse a cabo cuatro o cinco días, diez a más tardar, después de la colocación y el estucado de la superficie. Resulta necesaria para eliminar todos los restos de cola, estuco, polvo y pintura con el fin de garantizar un perfecto resultado y mantener inalterada la belleza de los azulejos. He aquí los tres pasos que hay que seguir:
- En primer lugar resulta oportuno preparar una solución compuesta por un producto de base ácida debidamente diluido en agua fría, con arreglo a lo indicado por el fabricante. Sugerimos probar previamente la solución en una pequeña zona y después pasar a toda la superficie alicatada.
- A continuación deberá mojarse la superficie (incluidas las juntas) con la solución ácida preparada y dejar que actúe dos minutos. No hay que dejar que se seque la solución aplicada.
- El tercer paso prevé aclarar la superficie con agua abundante sirviéndose de una bayeta para suelos.
La limpieza después de la colocación desempeña un papel fundamental a la hora de garantizar un rendimiento perfecto y de prevenir la formación de manchas y cercos en el pavimento y/o el revestimiento.
Una vez efectuada, se podrá pasar a la limpieza cotidiana del gres porcelánico empleando una esponja suave y una solución constituida por agua caliente y un detergente neutro de los que se encuentran fácilmente en tiendas y comercios.