Una nueva construcción para los amantes del golf y la naturaleza en la Costa Brava.

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Superficies modernas conectan el interior y el exterior en una lujosa villa en el corazón de un prestigioso club de golf.

Una villa de nueva construcción dentro de un resort golfístico en la Costa Brava, además provista de piscina: bastaría esto para comprender el grado de prestigio que ofrece esta morada pensada por quien encargó la obra para acoger a amantes del golf y la naturaleza.

El estudio de arquitectura Jané & Font ha concebido el conjunto de la construcción como un volumen minimalista y moderno cuyo interior se proyecta hacia el exterior gracias al porche que extiende ulteriormente su planimetría.
Un juego de intercambio continuo entre exterior e interior, donde el campo de golf no escapa a la vista en ningún momento, ni siquiera desde la zona de día rodeada por amplios y modernos ventanales que inundan de luz toda la vivienda.

Pero no son solo los ventanales los que han creado este continuum con la naturaleza en la que se halla inmersa la villa: entre los trucos proyectivos y arquitectónicos empleados por el estudio Jané & Font enseguida advertimos la utilización de piedra en seco para revestir el exterior de la planta baja —y algunas paredes estratégicas de la zona de día—, útil para proyectar las tonalidades y los colores terrosos dentro de la casa. La decisión de usar el mismo pavimento para revestir los interiores y el área del porche también ha desempeñado un papel fundamental para garantizar la continuidad entre el interior y el exterior: aquí también, para coordinarse con los colores naturales en los tonos del greige de la piedra se ha optado por la colección personalizada de gres porcelánico imitación piedra en formato de 120×120 cm.

Esta peculiar colección se inspira en la piedra caliza de origen inglés y constituye la solución ideal para revestir tanto interiores como exteriores gracias a sus características técnicas: sus propiedades antideslizantes y su particular resistencia a la abrasión profunda la convierten en una opción práctica, funcional y segura a la par que de muy alto nivel estético.

Su superficie porosa casi orgánica hace que se asemeje a una piedra “viva” y los tres acabados en que se halla disponible son los más parecidos a sus tonalidades naturales. Para este proyecto se ha escogido la más clara de las tres, el acabado Almond, que contribuye a aumentar la luminosidad y la amplitud visual de los interiores de la villa.

Otra agradable “incursión” de la naturaleza pensada en la concepción del proyecto es representada por el magnífico y majestuoso árbol que desde el patio se desarrolla verticalmente hasta la terraza del primer piso: su copa y su tronco se ven “englobados” por la construcción gracias a un orificio creado ex profeso en el entramado para acogerlo como parte integrante de la vivienda.

Fotos: Jordi Miralles