A juzgar por la opinión de algunos proyectistas, para hacerle sitio a un baño no hay espacio que resulte demasiado pequeño. Recortando sabiamente centímetros en la planimetría de un piso, se puede encontrar sitio para los sanitarios, respetando las distancias mínimas necesarias para disfrutar de ellos con comodidad y la máxima seguridad.

El truco reside en pensar rompiendo esquemas, aprovechando cavidades y huecos y transformando espacios aparentemente no utilizables en oportunidades proyectivas estimulantes e innovadoras.

Una vez establecido el diseño de nuestro pequeño reino del bienestar, hay que concretar detalles: hallar un hilo conductor estético y estilístico capaz de dar realce a las relaciones entre los varios elementos, la luz natural y —factor muy relevante— el contexto en que se encuentre el baño: un moderno piso urbano, una residencia vacacional amplia y luminosa, una vivienda monofamiliar que aloje a una familia numerosa, organizada para asegurarle a todo el mundo una perfecta funcionalidad.

Los materiales para el revestimiento de las paredes y del suelo, como por ejemplo elgres porcelánico, se pueden disponer de acuerdo con un moodboard inspirador, del que servirse para decidir qué colores y texturas asignar a cada superficie, en su totalidad o en cada una de sus partes.

Cuando el espacio es muy limitado lo mejor es determinar un punto focal en el que concentrar un color acentuado o un elemento decorativo distintivo. Esto nos permitirá lograr un resultado importante: encauzar precisamente hacia ese punto la mirada de quien entra en el baño, “distrayéndolo” de sus pequeñas dimensiones. El truco funciona todavía más si las superficies no comprendidas en el encuadre que hayamos priorizado son tratadas con colores y materiales de carácter cromático o matérico más bien neutro, e incluso si se eligen dando continuidad a otros espacios de la casa.

Ragno, para favorecer esta intención valorizadora, propone un sinfín de posibilidades compositivas que desarrollar combinando elementos de gres porcelánico o de cerámica de inspiración diversa: las baldosas hidráulicas de la colección Contrasti, los formatos pequeños imperfectamente perfectos y los colores plenos y actuales de Look y Mélange, los mosaicos y decoraciones tridimensionales en gres efecto mármol Bistrot y gres efecto piedra Realstone Navigli y el carácter ligeramente nostálgico, con ricos tonos pastel, de las colecciones de revestimientos cerámicos Cocciopesto y Resina.

De entre los varios recursos existentes para “capturar la mirada” y ampliar perceptivamente las dimensiones de un bañopequeño, el primer puesto en la clasificación de las preferencias lo ocupa el hueco de la ducha abierto a modo de hornacina, cuyo fondo o incluso cuyo volumen total se pueden revestir con un color, una decoración o una textura distintivos.

Lo sigue en la clasificación la parte de pared ocupada por el lavabo, en la cual el revestimiento, el sanitario, la decoración y los accesorios pueden contribuir a configurar una auténtica escenografía, perfecta aun mostrándose a escala reducida.

Si queremos asignar a las paredes y al techo un carácter neutro, podemos trabajar el pavimento: una decoración menuda, repetida en toda la superficie hasta formar una especie de alfombra, puede poner de relieve los elementos de la pared actuando por contraste visual.

  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor
  • Proyectando un baño pequeño: trucos para que parezca mayor