Una vieja pasión y un enorme respeto por la «tierra” tanto en la acepción de materia prima como, más en general, de planeta, han caracterizado siempre a Ragno: amar la cerámica también significa respetar la naturaleza. Ragno orienta su estrategia de producción en una dirección ecosostenible, con una actitud y un comportamiento responsables para con el medio ambiente y las personas.
Un uso racional y consciente de los recursos naturales y la energía que permite reducir al mínimo el impacto medioambiental reutilizando materiales y aguas residuales en el ciclo de fabricación y la inversión en instalaciones que incorporan la más sofisticada tecnología.
La salvaguardia del medio ambiente, así como la protección de la salud y la integridad psicofísica de sus trabajadores son para Ragno un atributo esencial que camina y avanza codo con codo con su compromiso en pro del desarrollo de una investigación sostenible.