Palermo Marina Yachting: nueva vida para el puerto de Palermo

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Palermo Marina Yachting es el nuevo puerto de la ciudad, que vuelve a estar a disposición de los ciudadanos y los turistas tras una importante y acertada rehabilitación. En un proyecto tan cuidado, el gres porcelánico de Ragno tiene un papel fundamental, ya que ha sido elegido como revestimiento para los espacios interiores y exteriores por sus indiscutibles propiedades estéticas, técnicas y de sostenibilidad, la cual está garantizada mediante numerosas certificaciones internacionales

En las ciudades marítimas, el puerto constituye una frontera que confina con el agua, y también es lo primero y lo último que ve un viajero a su llegada y su salida. El proyecto del nuevo Palermo Marina Yachting no representa simplemente la renovación tan esperada de una zona que durante décadas fue problemática y responsable de la alteración del paisaje, sino sobre todo el fortalecimiento de la relación de la ciudad con la zona portuaria.

«Durante décadas, esta ubicación asistió al nacimiento de estructuras operativas que, en ausencia de un plan programático, fueron definiendo un panorama caótico y poco funcional donde, en poco tiempo, se impuso la degradación —comenta el ingeniero Enrico Petralia, codiseñador y director de obra de la autoridad portuaria—. La actividad de recuperación, que se puso en marcha gradualmente en 2006 y que se concretizó a partir de 2018, puede considerarse la iniciativa más importante de regeneración urbana que, tal como ha sucedido en otras ciudades célebres de Europa, ha permitido restablecer la relación perdida entre la ciudad y “su” mar».

Inaugurado hace unos meses, el Palermo Marina Yachting constituye una importante rehabilitación de todo el puerto, un proyecto de gran envergadura que cubre una superficie de 45 000 m², que supuso la demolición de estructuras en ruinas y que, gracias al carril ciclopeatonal, reconecta el muelle Molo Trapezoidale con el histórico conjunto de Castello a Mare, que durante mucho tiempo estuvo cerrado al público.

La reorganización del puerto también atañe a las operaciones de embarque y desembarque, con catorce nuevos atracaderos para megayates, nueve edificios y diversas instalaciones hoteleras y recreativas, entre las que se encuentran un teatro al aire libre con un aforo de trescientas personas, un centro de congresos con tres salas de conferencias, tres restaurantes a orillas del mar, un spa, la escuela de cocina de Gambero Rosso y numerosas actividades comerciales entre las que se incluyen —huelga decirlo— cuarenta y tres establecimientos de especialidades enogastronómicas sicilianas.

Es un espacio sugestivo de gran impacto visual en el que no se han descuidado las atracciones escénicas —como el estanque, en el que es posible montar en barca, y la fuente musical, con sus juegos de agua— y que desde el primer momento resulta imperdible para palermitanos y turistas por igual.

Son muchos los elementos y las personas que giran en torno a este proyecto —entre ellas destacan el diseñador de la autoridad portuaria, el ingeniero Enrico Petralia, y el director artístico, el arquitecto Sebastiano Provenzano—, en el que uno de los temas centrales consiste en la atenta selección de los materiales utilizados.

La decisión de confiar en las superficies de cerámica de Ragno demuestra que en un buen proyecto los aspectos pragmáticos y estéticos van de la mano, y que la calidad de un producto manufacturado deriva ante todo de la modalidad de un sistema de producción en su conjunto.

«Ragno Ceramiche —continúa diciendo el ingeniero Petralia— ha respaldado todo el proyecto con gran profesionalidad, proporcionando pavimentos y revestimientos con un diseño de gran encanto, capaces de captar la atención dondequiera que se usen y de aportar elegancia y sofisticación a los espacios interiores y exteriores».

Las distintas colecciones de gres porcelánico de Ragno, elegidas por la amplitud de la gama y por sus indiscutibles prestaciones técnicas, se alternan entre el interior y el exterior para brindar una personalidad distintiva a los diferentes espacios. Para subrayar la relevancia institucional de la sala de conferencias, la elección no podía ser otra que las placas grandes de imitación del mármol Imperiale Statuarietto brillante en el formato de 116×58 cm. En cambio, la superficie ligeramente texturizada de Stratford, con el rigor cromático de Beige, White y Grey natural, ha demostrado ser perfecta para las oficinas y los locales públicos —no pasa desapercibido el efecto tridimensional brillante de la barra del bar, revestida con azulejos de Glacé Muschio, también con la estructura Rayé en color Muschio (7,5×20 cm)—, donde se alterna con la tonalidad cálida de la imitación del parqué Woodmania Honey (60×120 cm). La elegancia de los revestimientos elegidos se aplica a todo el proyecto.

Los baños se han revestido con azulejos Look Blu en formato de 6×24 cm, caracterizados por la presencia de imperfecciones cromáticas intencionales en la superficie brillante, que evocan y actualizan la elaboración artesanal. La colección Look también se ha utilizado en la barra del bar de un restaurante con porche que da al mar, solo que en este caso se ha optado por el cálido color Oliva.

Por otra parte, se ha elegido la riqueza gráfica y la fiel reproducción de la superficie Ceppo di Gré de Realstone Navigli Grigio Naturale (75×150 cm) para decorar los espacios de venta y para el pavimento de las zonas exteriores, gracias a su resistencia indiscutible a los agentes atmosféricos y la salinidad, y también porque cuenta con la tecnología StepWise antideslizamiento patentada. A la enorme facilidad de mantenimiento y limpieza que ofrece, Realstone Navigli añade su amplia variedad de colores y una especial suavidad al tacto.

Fotos: Alfio Garozzo